Cultura y diversidad global

Es bastante bien aceptado el hecho de que, con cada día que pasa, las sociedades y organizaciones se tornan cada vez menos homogéneas y nos encontramos tratando con la diversidad cultural en muchos más lugares de nuestras vidas. Desde nuestros vecindarios y escuelas hasta nuestros lugares de trabajo y comunidades virtuales, es mucho más probable que interactuemos con personas que son distintas a nosotros. Obviamente, también hay similitudes y es la capacidad de discernir los elementos que marcan la diferencia lo que resulta clave para cumplir la promesa de la diversidad.

Muchas organizaciones han comenzado a centrarse en iniciativas de diversidad e inclusión, en un intento por manejar la miríada de diferencias que se observan en el lugar de trabajo moderno. En los Estados Unidos, por ejemplo, la raza, la religión, el género, la edad, las capacidades físicas y la orientación sexual son apenas algunos de los componentes estándar de la "diversidad". En una escala global, a menudo percibimos el género y la generación como el punto de partida más común para explorar el impacto de la diversidad y, cada vez más, a nivel mundial, comenzamos a ver también que componentes como la etnicidad, el estado inmigratorio, la religión, la nacionalidad y el idioma materno pasan a formar parte de la discusión. Algunas veces, hasta la clase socioeconómica y la orientación sexual son parte del diálogo de la diversidad global.

El manejo de esta diversidad global requiere comprenderla y comprometerse con ella. Observar la cultura de un grupo específico (incluido el marco de un grupo en relación con las experiencias y las influencias compartidas) puede mejorar esta comprensión y puede sentar una base para un compromiso significativo. Las ofertas de servicio de LCW abordan la diversidad de una manera novedosa y poderosa.